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09/07/07
Mesa
Os dejo aquí algunas fotos de las vistas que pudimos disfrutar el otro día desde la cumbre de la Mesa de los Tres Reyes. Fue un camino largo y duro (casi cuatro horas de ida y otras tres de vuelta) pero mereció la pena. El día nos acompañó y en la cima, además de recuperar fuerzas, pudimos contemplar unos paisajes fantásticos.
Eso sí. No fuimos los únicos a quienes se les ocurrió la idea de subir montañas pirenaicas. En el buzón de la Mesa apenas había sitio para sentarse a comer algo y en las cimas de los montes que la flanquean (Anie y Petretxema) también se veía bastante gente. Nos llamaron la atención tanto algunas personas mayores (superados los 60) como muchos jóvenes, que siguen buscando y disfrutando de la libertad en las altas cumbres.
Por citar algún "pero" a la excursión, y como nos viene sucediendo en otros años, nuestro estado de forma (en especial el mío) no fue todo lo bueno que una ascensión de esas características requiere y lo estamos pagando en los días posteriores con agujetas y dolores por todo el cuerpo. Pero, bueno, eso se pasa y, sin embargo, permanece la sensación de plenitud que aporta esa inmersión en la naturaleza y alcanzar el fruto del esfuerzo realizado.
Por lo demás, pudimos callejear por Ansó, el pueblo en el que estábamos alojados, y nos pareció realmente encantador, con sus casas de balcones y contraventanas de madera y sus tejados de pizarra inclinados para que la nieve se deslice por ellos en invierno. También muy recomendable la foz de Biniés, un espectacular cañón labrado por el agua por el que serpentea una estrecha carretera a la que van cayendo piedras desde los impresionantes paredones que la enmarcan. Aquí la señal vial de desprendimientos adquiere todo su fundamento.
22:44 Anotado en Rutas montañeras | Permalink | Comentarios (0) | Email esto | Tags: pirineos, mesa de los tres reyes



