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12/11/07

Vaya Plan

Ya dije en un post anterior que lo que más preocupaba en el discurso del lehendakari de septiembre no era el asunto de la consulta sino saber qué decía de la próxima ley de vivienda. Cada vez estoy más convencido, y me parece que conmigo una buena parte de la sociedad vasca, e incluso de la española, que este Plan-bis va a tener escaso recorrido, más allá del que le den los tertulianos de turno y siempre que obtengan de ello réditos comerciales para sus respectivos grupos de comunicación. Allá por junio del año que viene tendremos unos días calentitos y el PNV habrá conseguido sus objetivos: ofrecer un caramelo a Ibarretxe por aquello del equilibrio interno y calentar el ambiente político vasco, tomando la iniciativa, de cara a las anticipadas elecciones autonómicas. Y, de paso, supongo que algún dirigente de ese partido se alegrará de haberle quitado a Ibarretxe medio año de mandato y haber adelantado así su relevo.

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Por eso, no acabo de entender que algunos sigan intentado revolver donde ya no queda nada, intentando descalificar a los empresarios vascos por no posicionarse ante el Plan-bis. Por el contrario, a mí las declaraciones de Txema Vazquez Eguzkiza (presidente de los empresarios vizcaínos) me parecieron de lo más inteligentes. Los empresarios ya cometieron el error de meterse de lleno en la trifulca del primer Plan, asumiendo un tremendo coste interno en sus organizaciones. Y total pa ná. Ni un hubo Plan ni cambiaron radicalmente las cosas. ¿Para qué empeñarse nuevamente en semejante aventura, que sólo sirve para dar mayor publicidad a este Plan-B? ETA no va a cambiar de estrategia en unos meses y la consulta no va a prosperar, trasladándose a la siguiente legislatura, no sé con qué nivel de entusiasmo por parte del PNV. ¿Qué pueden sacar los empresarios de meterse públicamente a políticos? Nada. Por cierto, Román Knorr iba de político mucho más que de empresario (que ya no es) al contestar a la patronal vizcaína.

Por lo demás, discrepo del artículo de El País en lo relativo a los desastres que va a traer la consulta. Los desastres, y las dificultades que puedan encontrar en este país los inversores nos vienen de ETA y su entorno. Y en esto coincido con Ibarretxe. Lo de la fusión de las cajas estoy seguro que se va a culminar con éxito siendo lehendakari Ibarretxe (perdón, Sr. López, pero es que no le veo a usted con fuerza para ganar las próximas elecciones autonómicas). Lo del TAV, iniciativa que muy probablemente habría sido derrotada en una consulta popular de las que hay que hacer, creo desgraciadamente que no tiene vuelta atrás, y en todo caso, los problemas no le vienen del Plan sino de otras fuentes. Y lo mismo sucede con el puerto exterior de Pasaia. Por lo tanto, menos lobos, Caperucita.

Así que me parece que estar a favor o en contra de la consulta va a ser bastante irrelevante. Y que quede claro que yo estoy radicalmente a favor de esta consulta y de muchas otras pero, mientras llega ese país maravilloso, creo que lo mejor es seguir trabajando por una Euskadi más justa, como siguen haciendo mis compañeros y amigos del Gobierno.

Comentarios

Gracias Javier, por lo que me toca. Te veo analíticamente muy fino, una vez que has vuelto a la vida privada.

Anotado por: leolo | 15/11/07

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