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13/12/08
Ayer conocí a Daniela ...

... y me quedé prendado del modo en que recita poesías. Daniela y Antonio, dos miembros de la Asociación Artística Victoriano Cremer de Basauri, nos acompañaron ayer en la entrega del premio Txema Saria y nos deleitaron con la lectura de poesías, algunas propias y otras de reconocidos autores. (En Orihuela, su pueblo y el mío, se me Yo quiero ser llorando el hortelano Alimentando lluvias, caracolas, daré tu corazón por alimento. Un manotazo duro, un golpe helado, No hay extensión más grande que mi herida, Ando sobre rastrojos de difuntos, Temprano levantó la muerte el vuelo, No perdono a la muerte enamorada, En mis manos levanto una tormenta Quiero escarbar la tierra con los dientes, Quiero mirar la tierra hasta encontrarte Volverás a mi huerto y a mi higuera, de angelicales ceras y labores. Alegrarás la sombra de mis cejas Tu corazón, ya terciopelo ajado, A las aladas almas de las rosas
Más abajo os dejo esa Elegía a Ramón Sijé, de Miguel Hernández, cuya declamación por Daniela nos hizo llorar a los asistentes al acto.
Me gustó mucho cómo Antonio, un hombre que se zambulle en el pueblo y en la naturaleza para inspirar sus escritos, hablaba de Daniela como su musa. Os aseguro que le entendí perfectamente. A mi, Daniela ... me dejó enamorado.
ELEGÍA A RAMÓN SIJÉ
ha muerto como el rayo, Ramón Sijé,
a quien tanto quería.)
de la tierra que ocupas y estercolas,
compañero del alma tan temprano.
y órganos mi dolor sin instrumentos,
a las desalentadas amapolas
Tanto dolor se agrupa en mi costado,
que por doler, me duele hasta el aliento.
un hachazo invisible y homicida,
un empujón brutal te ha derribado.
lloro mi desventura y sus conjuntos
y siento más tu muerte que mi vida.
y sin calor de nadie y sin consuelo voy
de mi corazón a mis asuntos.
temprano madrugó la madrugada,
temprano está rodando por el suelo.
no perdono a la vida desatenta,
no perdono a la tierra ni a la nada.
de piedras, rayos y hachas estridentes,
sedienta de catástrofes y hambrienta.
quiero apartar la tierra parte a parte
a dentelladas secas y calientes.
y besarte la noble calavera
y desamordazarte y regresarte.
por los altos andamios de las flores
pajareará tu alma colmenera
Volverás al arrullo de las rejas
de los enamorados labradores.
y tu sangre se irá a cada lado,
disputando tu novia y las abejas.
llama a un campo de almendras espumosas,
mi avariciosa voz de enamorado.
del almendro de nata te requiero,
que tenemos que hablar de muchas cosas,
compañero del alma, compañero.
18:56 Anotado en Poesía | Permalink | Comentarios (72) | Email esto
Comentarios
La poesía es signo de vida renovada, caudal de sinceridad y de amor por todo lo que engrandece nuestro interior y el planeta llamado tierra.
Las heridas
Lentamente recorre
las huellas antiguas
la yunta de bueyes
persiguiendo surcos.
Mi sino transita
rozando las ramas
las zarzas y espinos
mi cuerpo zahieren.
Y surge la sangre
andando el camino
lento es el paso,
lento, lo vivido.
Van a trompicones…
con piedras que crujen
al paso de ruedas, de carros.
La vara que llevo, me acompaña siempre
limpiando mi cuerpo,
el traspiés, vencido.
¡Ay!, mi vieja yunta
de bueyes fornidos
tiran de este carro viejo y carcomido
lleno de ilusiones, y a veces de niño.
Azuzan su alma el niño perdido.
que ya, quedo atrás, envuelto en las huellas
las del viejo carro, que lento se queja
esperando hallar la senda no incierta.
Antonio Molina Medina
Anotado por: antonio molina medina | 14/01/09
Muchas gracias, Antonio. Es un gran honor para mí que tu hermosa poesía ocupe un sitio en este blog.
Anotado por: Bengoetxe | 14/01/09
Este poema se lo he dedicado a María Mata Padilla en sus 100 años se existencia. Es hija de los caseros del padre de Federico García Lorca, mujer de izquierdas, cuya sensibilidad me motivo, por el amor que siente por el poeta y su familia.
Cien años de vida
María Mata Padilla
Curtió su piel el aire de la vega
los astros, como espigas, se inclinaron ante ella
el sol en un rayo se colaba en su enagua
sonriendo pícaro al despertar el alba.
El Cubillas ríe y canta al bordear su casa
Federico la observa cayéndole la baba
sus ojos de aceitunas caen lágrimas ácidas.
¡Si era una chiquilla, cuando yo la miraba!
Repetía dolorido mirándola a la cara;
él la encontró de nuevo en mujer aguerrida
con cien años de luz, de sombras y de risas...
de esperanzas.
Su corazón flota y late con fuerza inusitada,
Federico la observa, se regocija y calla
porque la quiere, la ama y María en respuesta
le sonríe con gesto divertido que brota de su cara.
Anotado por: antonio molina medina | 19/03/09
very nice Poem really
I like romantic poetry especially in Spanish.I couldn't understand all the words immediately but the poem made me learn new words and thus enlarge my vocabulary.
Sorry I can't write in spanish because I'm learning it just since 6 monthes, I hope you understand it.
I'm expecting more beautiful poems from you, keep up the good work.
Anotado por: Billigflüge | 11/04/09
very nice Poem really
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Anotado por: Billigflüge | 11/04/09
Hi, Billigflüge. You can find more poems from Antonio Molina and other poets in this link: http://www.latrocha.eurotech.es/index.php?opcion=1&id_nodo=156
I will try to include some new poems in my new blog as well: http://bengoetxe.blogspot.com/, where you will be always welcome, even if you write in Spanish.
Anotado por: Bengoetxe | 12/04/09
Que dificil es vivir en este mundo. con lo fácil que es sentirse libre y serlo arrojando de nuestra mente los pertrechos de una vida ya caduca e inservible, que no conduce a nada. Oh acaso nos llevamos a otros mundos algo de lo acumulado aquí en la tierra. si a alguien le puede interesar mis chalauras de las que me alimento para seguir viviendo aquí las tenéis sin complejos. Nada soy ni quiero ser. Yo de mayor quería ser HOMBRE LIBRE Y PARECE QUE LO ESTOY CONSIGUIENDO.
Soledad
Para María José
Que el caminar por la vida sea menos duro,
más placentero. Que los que te hemos descubierto
y te queremos, caminen contigo a cielo abierto.
Que las hojas que pisas del camino andado
sean la sabia que alumbre tu vida
acumulando aciertos y venturas.
Que la luna romana se solace
entre el croar de las ranas,
en tus noches, en el estanque de tu alma.
Que tu soledad sea la nuestra.
Que tu sufrimiento sea compartido.
Que tus lágrimas las recoja el viento
Que no dejes de amar aunque te cueste
como el único recurso te dedico estos
versos para que tu corazón
se serene en medio de tu propio desierto,
que será un oasis placentero.
molina
Anotado por: antonio molina medina | 12/04/09
Serás lo que tú quieras
Serás lo que tú decidas en tu tiempo.
Atrás, queda la lucha que emprendiste.
Dolor, amor, sudor mezclado en sangre.
Fusionando de vida y sueño.
Sueños y vidas pululan por el viento.
Pero todo sigue igual. Los mismos desaciertos.
Lo hemos perdido todo… Sólo queda el silencio.
Dejando tiras de la piel en el intento.
El mundo sigue hundido y sin remedio.
El pobre es más pobre. El rico más opulento.
Solo la rotura de un suspiro, o, un lamento.
Que ronda la vida que nos dan y sin acierto.
Quizá no lleguemos a ninguna parte.
Puede que retornemos a la nada.
Me gustaría volver a ser un niño.
Y regresar, cuando el hombre era hombre;
y rubricaba los tratos con sus manos.
Y el niño, mamaba de esos hechos
Compartiendo el pan con sus hermanos.
antonio Molina
Anotado por: antonio molina medina | 15/04/09
No pierdas la ilusión
Que difícil es vivir sin ilusiones,
sin nada que llevarse a la mente.
Sin un ¡te quiero!
Que resuene en su vida, sin un
¡te necesito mi alma!
Parece cursilería.
Quizás los libros de caballería,
de hidalgos y de cuentos de hadad,
le estén provocando la locura.
No soporta la rutina.
Es difícil vivir en ella,
hacer las cosas mecánicamente,
porque hay que hacerlas.
Sin más.
Se siente ahueco por dentro.
Muerto y se revela.
Sabe que es tarde.
El peso de la losa es grande y pesada.
Solo le queda la palabra.
Que razón llevaba Blas de Otero.
Sólo le queda la palabra que surcan en el aire a
través de la distancia inundando su alma.
A veces unas palabras.
Un rato de conversación te libera tu
interior y te quedas atrapado de la persona
que amas, porque en esas palabras has
dejado escritas un retazo de tu vida y
te llevas los ojos de la amada
junto al roce de sus labios y su cara.
Recuerdos imborrables que se
mantienen por su limpieza y su calma.
Con ella alimenta su vida que creía terminada.
Realidad que forma parte de muchos seres,
de aquellos que aun sienten que la vida
les corre por dentro, por todo su interior.
Hay tanto muerto viviente que le
ahoga la sensación que brota de su calma,
rompiendo los muros de la nada.
Antonio
Anotado por: antonio molina medina | 23/04/09
La sombra
El poeta se mira detrás de su esqueleto
Y cuenta sus costillas, su alma su corazón
Que late hoy pausado, ya no se encuentra solo
Ella esta a su lado y lo puede agitar.
Molina
Anotado por: antonio molina medina | 23/04/09
Transparencia
Me piden transparencia
Me piden sinceridad y hasta compostura
que sea consecuente con una forma de vida
que me enseñaron con ahínco mentes retorcidas
Me piden que respete las leyes,
las que promulgaron
aquellos, que tras el paso del tiempo
ni ellos mismos respetan.
Me inculcaron que debemos amar a todo el mundo
Que debemos querer a todo hermano
Que no neguemos a nadie nuestra mano
Mandamiento que de niño me inculcaron
Después de una vida sin sentido
Camuflado entre la gente, sumergido
Intentando introducir entre la bruma la cabeza
y… ¡Sorpresa! todo es mentira.
Y la verdad estaba tan cercana
Que en su proximidad no lo discernía
Lo que implica un amor de calidad humana
Donde se siente la vida, perceptible, palpable
El corazón repiquetea en tañido de campana
Cuyo golpear le llega a lo más profunde de su alma
Surgió. Brotó. Emergió y se percibió
De un corazón sin caparazón,
ni siquiera una primera capa protectora.
¡Ten cuidado que te puede hacer daño!
Advertían gentes que curiosas observaban
Los mismos que aclaman que el amor
Es lo más preciado de la vida humana
Pero la verdad no tiene precintos ni cerraduras
Ella era puente sin cerrojos ni ataduras
por donde circula el aire oxigenándolo todo.
La estela que se vislumbra en la feria del cohete
O renegrido tu piel, puede, explotarte en las manos.
El amor que descubres, el verdadero, una vez que te atrapa
es imposible escapar de su aguacero, que te limpia de fango
Se cose a tu costado, como fina aguja se clava
Lentamente con los años.
Pasan días, meses, siglos, años…
y después del ocaso de una vida
Resplandece renaciendo en otras gentes
El amor, de morir no lo hace con cuerpo humano
porque es algo transparente aunque invisible, preciado
un espíritu divino, tan sólo compartido
por ciertos entes fantásticos
seres que les emociona su querer
¡Sí! todo darlo, sin espera nada a cambio
complacidos los que entiendan
esta eventual, aventura, que te ciega
te redime, y sale de su fuente
murmurando la historia de tu propia vida.
molina
Alguien me recordó de donde era
Acudí a envolvedme con versos,
música, cante y palabras.
Era un cuatro de marzo
dos mil nueve en el corazón de Bilbao.
Las letras que, José María Velásquez recitaba,
Laura Vidal transformaba en ‘granaína’, solea, cantes de Jerez…
El rasgueo de la guitarra
de las manos de Eduardo Rebollar, soñaba con regresar.
Yo me deje de llevar y me recordaron
De donde era. De donde soy.
De donde vengo. Y adonde voy.
Y me sentí miembro de esos lugares
De donde me parieron.
De donde nunca me debieron de trasladar.
Me recordaron que estoy vivo
Que necesito vivir de mis recuerdos
Rebuscar en mi corazón maltrecho
Y no dejar marchitar los recuerdos.
Volaba por Granada.
Romiya perforaba mi memoria.
Quisiera morir allí y no vivir de recuerdos
Recorrer de día sus campos y
Su vega inmaculada. Pisar la tierra y la sangre
Que en ella se vertió por defender nuestra casta
Sentarme a orillas de sus ríos.
Del Darro de los suspiros
Que dio con pena y no gloria
El rey chico de Granada
Expulsado de la Alambra
Sus lágrimas esparcían
Por toda la tierra mía
Pisar la tierra. Llorar por ella.
Soñar con ella, cuando la vida se agota
Las hojas marchitas, lentamente
se deslizan, para que alguien las recoja
las ponga a secar formando lazos dorados
arrojándolos a las aguas de los ríos
envueltos en sangre, y regresen a la vida
en nuevos romances.
Molina
Anotado por: Antonio Molina Medina | 13/08/09
Niña y mujer
Mariposas revolotean por la sala
relumbrando con propia luz, deslumbraba
convertida en llamarada
sus ojos colmados son de esperanza
de su luz, como un candil
cuelga una mecha de estacha
que ilumina cual bombilla la encapotada estancia.
Pequeños rayos de luz, sonidos que anhela el alma.
Sobre las testas volabas mariposa luminaria
como una flor de jardín con aroma renovada
lo místico de tu vuelo, despierta mi alma empañada
alimentas peregrinos en tu mano inmaculada
y en estas anchas praderas
te vistes verde, esperanza
¿a quién calmarás la sed en caminos y vaguadas?
sorteando las espinas que me atenazan el alma
y provocan sangre negra, sangre roja, sangre blanca...
sangre que depura el tiempo y convierte en clara agua
mujer, hembra, madre, hermana...
todas una conjugadas en una niña encantada
Anotado por: Antonio Molina Medina | 21/08/09
Entre dos aguas germina la vida
Entre dos aguas late el corazón
El alma se congestiona
con el sonido de sus olas
Resplandor ardoroso
Sucedáneo incoloro
Superficie ondulada
Contenido de amor brujo
inmerso en llanto y sollozo
Reviviendo lo inevitablemente
tierno, que alumbra el infinito;
desde el alba al ocaso de
vida llena de añoranzas
que sublime apacigua
el tronco del arbóreo que
inmerso rebrota en
explosión vital.
molina
Quiero ser
Quiero ser árbol
Quiero ser río
Quiero ser la vid
Quiero ser vino
Amor eterno
Cielo y nubes
Estrella y miedo
La luna y sol
Sudor y lágrimas
Fuego y candor.
Quiero ser tronco
Raíz de vida
Tierra y locura
Mineral de fuego
Leña lozana
que provoque
llama sagrada
y amor eterno
para que el campesino
limpie su alma;
su corazón sienta
con las espigas
harina blanca.
Quiero ser sangre
Postilla intacta
Puesta de vida
Caballo al trote
Quiero vivir,
Amar,
Sufrir
Soñar que vivo,
en mi resurgir.
molina
Anotado por: Antonio Molina Medina | 05/09/09
Donde queda el hombre
Explosión en el universo.
Crepúsculo inviolable.
Brotan nuevos dioses.
Otros se rebelan
desde el olimpo de
tierra carcomida.
Corroe la maldad.
Confesión inicial.
Sorpresa añeja.
El humo nos invada.
Vuelven las tinieblas.
El hombre pierde sus valores.
La mentira inunda el planeta
¿Donde estás dios creador?
¡Dios de las estrellas!
El verbo está dormido.
Nadie impide la tragedia.
El hombre es menos hombre.
La legalidad está en tinieblas.
Desde la vieja fragua,
el forjador de sueños nos contempla.
Solloza su alma.
El corazón le duele,
se queja.
Los sueños reavivan
en la vieja fragua.
Sueños que no cejan.
Desde los confines del alma
borbotón de sangre
ingiere sus venas.
Manantial de vida.
Poesía milenaria
mezclada de tierra.
molina
Anotado por: Antonio Molina Medina | 14/09/09
La mirada
La profunda mirada se pierde entre cristales
él buscaba un milagro que no se realizó.
La puerta no se abre, censada la ventana,
la calma de su alma, ella la hizo veraz.
Era su cometido. Hoy piensa en libertad.
El tiempo
El reloj no se detiene: tic- tac, tic- tac
Él lo mira y pregunta ¿podrá retroceder?
La vida es un agobio para él, ya no es vida
la rutina le muerde y le duele su carne
le supuran heridas que brotan de su cuerpo
Quizás, solo quizás, la libertad sea sueño.
Silencio
Le asfixia el silencio, le duele, le quema
en su intimidad le hace daño por dentro y fuera
su cuerpo es de carne, que no es de cera.
Dura realidad que apura cual vino.
antonio molina
Anotado por: Antonio Molina Medina | 09/10/09
Pureza
La parva reseca envuelve sus cuerpos.
Mirando hacia el cielo la noche serena.
Ella le contempla, sus ojos se cruzan
les recubre el manto, sus risas se acercan.
Se miran. Sonríen. Se envuelven. Se mecen.
Juntando sus manos sus dedos se aferran.
Susurro sus voces. Los dos se aproximan.
Se buscan sus bocas. El calor les urge.
Sus cuerpos arcilla. Él palpa su piel
contorsión de cuerpos. Mugen los suspiros.
Cuerpos sudorosos. Cuerpos que se añoran.
Yacen bajo las estrellas de la vieja bóveda
Que el cielo refleja, les mira el azul y
a los dos suscita risas placenteras.
Desliza sus dedos encuentra sus senos.
Sus pezones duros, de aréolas envueltos.
Él hurga en la herida que ella le ofrece.
Desliza sus pasos al monte de Venus
cede suavemente a su presión, le engulle.
Los jugos rebosan, la pasión les crece.
Ella se complace en recorre su cuerpo.
El a ella se ofrece. Se estudian, se observan.
Se comen. Se beben. Les corren las lágrimas.
Le brinda su cueva. Le invita. Le escuece.
Se funden en un solo juego sin palabras.
Sienten el calor, que la cueva emana.
Los dos bien seguros arrullados de agua.
Las estrellas ríen, con voz luminosa
los cuerpos se abrazan y luego se añoran
Explosión sin nombre de paz añorada.
molina
Anotado por: Antonio Molina Medina | 20/10/09
Caminante
Caminos que recorrimos
sin llegar a ni una parte
muchas veces sin destino
se encontraba el caminante.
Hasta que hallar el guía
que te coge de la mano
y te lo pone más fácil
con su calor y con su arte.
Toda la vida buscando
donde poder apoyarse.
cansado de caminar.
Se cruzan en su camino
otros seres, y entre ellos su destino;
que le agarra de la mano
le acompaña en el camino
mirándole cara a cara
con los ojos transparentes
de donde surgirán las lágrimas
que rompiera los cristales.
Cantaba aún la cigarra.
al trigo lo bambolea el aire
la liviana paja firme
sustenta espigas giradles.
La muerte se fue deprisa
no necesita de su arte,
alguien trasformo su vida,
hoy vida, entre los trigales..
Anotado por: Antonio Molina Medina | 08/11/09
Eres el pan de cada día
Ayer pasé junto al río
y me susurraba el agua
que en medio de la corriente
flotaba una flor encantada.
Sus pétalos eran rocío,
su tallo con mucho brío
hace frente a la corriente,
su olor trastornaba,
su candor era de plata
porque con el oro
se forman corazones de plomo,
y de la plata brotan figuras,
caras, manos, ojos y aliento
que trasforman el aire, lo hacen
más calido y respirable.
Ayer pasé junto al río y me dijo la corriente
que una musa bien formada
interfiere muy prudente
en medio de las verdes aguas,
y que con su sola presencia
las aguas cambian de rumbo,
se cuelan por un venero
para caer por su inercia
y alimentar el molino
dando vida al molinero.
Ayer me senté a pensar
en la orillita del río
que tú te estabas bañando
devolviéndole a las aguas
la Miel que en su día tuvo.
La que brotaba de tus poros
como un fructífero acicate
de agua cristalina y pura
que devolviera la vida
que de él fluía,
dando sabor, vida y alegría.
Acercando a los niños
aquella sonrisa perdida,
la que de ellos brotaba
cuando cubrían sus cuerpos
con sus aguas limpias, frías y cristalinas.
Anotado por: Antonio Molina Medina | 13/11/09
Llórame guitarra
protege mi vida.
Llora con tus cuerdas
seis espadas finas.
Clávalas en mi cuerpo
formando corona de
hierro y de espinas.
Llora mi guitarra.
Sollozos y lagrimas
exprimen mi pecho
de letras curtidas.
Tu rasgueo me hiere
en el alma mía.
Por Dios no detengas
la sal de tu cuerpo
versos, poesía…,
el amor y miedo…,
el querer la dicha…,
la muerte y el día…
Las penas contengo.
Tan lejos de ti.
De mi Andalucía.
Anotado por: Antonio Molina Medina | 23/11/09
DE FEDERICO LA MAR
Tu naufragar acudido aguacero
Suave chalupa. Remanso estelar
Los gritos de la selva rozando el aguacero
Afianzados los remos, listos para remar
Los puertos nos acogen. Su puerto es el destino
Tu canoa es la vida, sueños en libertad
Su fin es tu principio, tu propia existencia
A ti te pertenece, tu fin es estelar
Tú ere principio yo seré tu final.
Anotado por: Antonio Molina Medina | 11/12/09
La amistad es un lujo
Que el hombre no merece
Es algo a conseguir
Que se debe cuidar
Cubrirlo con su aliento
Mimarlo con su mimo
Entre Lagrimas, risas y
sangre a derramar
que siempre hay que cuidar.
Anotado por: Antonio Molina Medina | 21/12/09
Ya no quiero ser ni Sancho
Ayer me encontré con Sancho
camino de la alameda,
contaba sencillos cuentos
de sus sueños complacido,
era todo surrealista,
lisonjero, sencillo y tierno.
Se reía con soltura,
me resultaba hasta genio.
Su corazón era tierno.
Su altivez era serena.
Cabalgando entre los sueños,
luchando a viento y marea
Me contaba tantas cosas,
tantas historias tan bellas,
de las que siento de veras.
Sus sentidos son la brisa
que anuncian la primavera.
Ayer me encontré con Sancho
y me devolvió la sonrisa,
sus modales caballero,
con una franca sonrisa.
Anotado por: Antonio Molina Medina | 23/12/09
NAVIDAD
Anoche divise un lucero
En lo profundo del cielo
Me deslumbro sus destellos
Me lleno de gozo de
su sentir muy sincero
Me sonreía en mi dicha
Guiñando su ojo izquierdo
Le susurraba en silencio
Lo mucho que yo lo quiero
De su boca una sonrisa
Mientras sus ojos claros
Brotaban cual llamaradas
Lirios, rosas... mi consuelo.
Anotado por: Antonio Molina Medina | 25/12/09
La parva reposa en silencio después de la trilla
Sus cuerpos acomodan en la suave paja.
Dos cuerpos se funden en la noche clara
Por sus poros surgen sudores de plata.
Se buscan. Se encuentran. Se aman.
Sus gritos producen sonidos que surcan
los prados, los ríos de agua clara
La luna asustada les mira, sonrisa clara, pícara y soñada.
El viejo reloj se frena no avanza.
De sus cuerpos gritos, llamas incensadas
Jadeos, suspiros, explotan los cuerpos
Y fluye briosa la paz alcanzada.
Mientras el viejo olmo su sombra les guarda.
Anotado por: Antonio Molina Medina | 02/01/10
La palabra
Morir entre la gente
solitario, perdido,
desventado, en silencio.
La nada le envuelve.
El viento le reclama.
No es posible la vida
si falta la palabra.
La palabra. Las palabras.
Los versos. El amor.
La esperanza.
Que nunca nos abandone
debemos encontrarla.
Es difícil seguirla.
Es difícil encontrarla.
Pero cuando la encuentras
es para no dejarla.
Como el amante fiel.
Te envuelve su querer
El amor…
Las palabras… con palabras.
Anotado por: Antonio Molina Medina | 15/01/10
El candil
Cuando llega la noche,
y la oscuridad envuelve su alma.
Cuando los sueños afloran
perdido entre sabanas,
sumergido entre olivares altivos,
repletos de frutos, llenos de recuerdos.
Cuando el hombre suspira.
Cuando mira una vida, sin sentido,
desprendida de él
con el corazón partido.
Cuando sin la palabras se siente dormido,
lleno de perjuicios, vida sin destino,
corazón suplido por hordas de nada.
Recurre a la llama. Al viejo candil
para seguir vivo. Su llama le incita.
Su llama le atrapa, se siente seguro.
Ella es su esperanza.
Cuando las lagrimas afloran a sus ojos
calmándole el alma.
No hay nada perdido.
Aun esta el camino de cañas y zarzas.
Lleno de heridas por andar sin capa.
Solo a campo abierto.
Queda la esperanza.
Otra vez la palabra.
molina
Anotado por: Antonio Molina Medina | 11/02/10
Cuando algo se te clava en el corazón
te revuelve las entrañas y te saca mas
de una lágrima, que te escuece
las pupilas de tus ojos.
Ya no se que decir,
ni que podía sentir.
Ya no se que pensar
cual es nuestro papel en la vida.
Si todo esto es estar loco de atar
pues que me aten,
que me encierren,
con cadenas de hierro
que sujeten mi cuerpo.
Pero mi corazón no dejara de latir
y mi alma seguirá segura
por las verdes campiñas
recorriendo veredas
por las que caminaba
en mi loca niñez.
Para seguir viviendo
Para seguir soñando
Para seguir muriendo,
cada día, una vez más
Anotado por: Antonio Molina Medina | 02/03/10
DE LAS TINIEBLAS
Traspasemos las sobras
A todo lo inicuo
Lo inepto
Hay que insprimirla
Y vivirla intensamente
Para crearse luz
Intensa y llena de belleza
Buscando la transparencia
Para ser luz, muriendo en ella
Para sentirse libre
Conmensurablemente hábil
Te trasmite la luz azulada
Que se tiende como puente en la niebla
En la transformación de la vida
En su negrura, mutilada
Sorbiendo los jugos
Que tu alma te provoca
Limpia, hermosa, clara...
Anotado por: Antonio Molina Medina | 11/03/10
MUJER
Sólido. Explicito. Ascético
Certero y sinuoso…
Mecido por el viento
Salpicar de ojos
Los que tu rostro me atrapa
Me sumerge en lo liviano
Se ofrece a mis sentidos
Inquieto, soliloquio
Mansamente le ofrezco
Mis sentidos, mi juventud…
Mi vida. De placer incrédulos
Del amor la dicha, el querer, dolor…
Desde la parsimonia que mi alma acepta
Cuyo corazón, se place…
no entiende de recetas.
Anotado por: Antonio Molina Medina | 18/03/10
Prepárame una cama de madera
con un colchón de esparto y de quimeras
acudiré a tu regazo Tórtola repleta de vida.
Adornaremos el jardín de rosas vivas.
La paz rebrota presurosa en mi tejado,
salpicando de migas las tejas embarradas.
El sol nos alumbrara desde el amanecer
hasta que la LUNA Y FEDERICO
nos acompañe otra vez MIGUEL.
Con su sonrisa fresca manantial.
Anotado por: Antonio Molina Medina | 22/03/10
A UN VIEJO OLIVO
Con la azada entre las manos,
cavaba su negra tierra,
arreglando su figura,
para que no pereciera.
El olivo sonreía, agradecido reía.
Por cada golpe de azada
la tierra se recreaba,
el oxigeno fluía.
Un niño lo contemplaba.
Seriamente le decía.
—¡Maestro!
¿No le hará usted daño
a sus raíces divinas?
Mi sonrisa fue apremiante.
Sólo miraba su cara,
vi sus ojos de aceituna.
Embebido estaba el niño,
sentado viendo la faena.
Mientras el agua fluía
su tronco lo agradecía,
con la fluidez que el agua;
cual manantial, sus raíces absorbían.
Se fue corriendo el muchacho.
Cantando por la vereda.
Recordando aquel olivo,
viejo ya para sus laces.
Pero seguro plantado.
En medio los olivares.
Anotado por: Antonio Molina Medina | 23/04/10
Querida amiga…
me gustaría ser pato.
Volar sin rumbo noche y día.
Sin documentado… Sin domado.
Con alas desplegadas
para llegar a tus dominios.
Sin dinero. Poder cambiar de país.
Bañarme en cualquier playa.
Visitar a mis amigos.
Pastar en cualquier prado.
Dormir donde yo quiera.
Entre tus propios brazos.
Amar y ser amado.
Vivir a mi manera.
Sin hacer daño a nadie,
ni a una comadreja.
Mientras me queden alas
y el aire me sostenga.
Yo seguiré volando
entre el cielo y la tierra.
Siguiendo con ahínco a
mi fiel compañera.
Anotado por: Antonio Molina Medina | 07/05/10
Cuando introduzco mi cuerpo
por estas páginas llenas de versos y
te encuentras a seres
que sueñan y viven
sedientos de aire fresco.
Que me queda que decir…
sólo, gracias amigos
por dejarme compartir
vuestros versos y tinos.
Es la única forma de vida que
entiendo y comparto…
junto a la soledad que mana
de mi propio dispendio
Anotado por: Antonio Molina Medina | 16/05/10
Me mandaste un trocito de tus huesos
Un eslabón perdido en el tiempo
Conservaba todo su tuétano
Que he digerido… saboreado
Colándose por todo mi cuerpo
Tu recuerdo aflora con ímpetu
Me reafirma en la verdad… emociones
Poniendo en orbita
todas las neuronas de mis arterias
implícitas en profundizados sentimientos.
Anotado por: antonio molina medina | 03/07/10
La ría transcurre orgullosa por su cauce
Hoy le invade la calma. Se le fue la furia
Las ganas de armarla. Las lágrimas descansan.
En una tarde placida
envuelto entre puentes, Deusto-Calatraba
un hombre descansa. Observa las olas
que el agua remansa.
Surcan las gaviotas por el viejo cauce
se envuelve en sus alas y surca los mares
buscando a su amada. Su recuerdo quema
duele como brasa, su rojo candente, corazón,
estruendo de sangre brota de su pecho.
El agua le escuece, le sacia, le atrae
La vieja “Chorrera” le incita a amarla.
Él sigue buscando. La busca con ansia.
Su mirada es vida. Sus ojos, suave fragancia.
Él es pertinente. Su querer de cielo.
Su amor de esperanza.
Anotado por: antonio molina medina | 04/07/10
Ella, sonrisa en ristre, soñadora, humana.
Su cuerpo imantaba. Sus perros relamían manos, cara.
Manos que me quemaban, intuyendo en mis caricias
el amor que de ellas emana… Juegan, ríen, cantas.
Sus ladridos se me introducen en el alma.
Por la avenida nos sigue no se desprenden de su ama.
Nos persigue inquieto ellas les inquieta, es su soberana.
De su cuerpo altivo entre olivares, brota la esperanza.
La llama lo inunda de mimbre de escarcha.
Acaricia su cuello digno de esmeraldas.
Le oprime su cuerpo, estampa brabante.
De seda… de nácar… es plata.
Acarician sueños; madura realidad.
En una mañana, cielo limpio, relumbre de brasa.
Su luz cegadora envolvió mi cuerpo.
Alivio mi alma. Sueña que es un hada.
Mientras en la distancia dos ojos me atrapan
me golpean la nuca, mi cerebro calma.
Anotado por: antonio molina medina | 07/09/10
Ella, sonrisa en ristre, soñadora, humana.
Su cuerpo imantaba. Sus perros relamían manos, cara.
Manos que me quemaban, intuyendo en mis caricias
el amor que de ellas emana… Juegan, ríen, cantas.
Sus ladridos se me introducen en el alma.
Por la avenida nos sigue no se desprenden de su ama.
Nos persigue inquieto ellas les inquieta, es su soberana.
De su cuerpo altivo entre olivares, brota la esperanza.
La llama lo inunda de mimbre de escarcha.
Acaricia su cuello digno de esmeraldas.
Le oprime su cuerpo, estampa brabante.
De seda… de nácar… es plata.
Acarician sueños; madura realidad.
En una mañana, cielo limpio, relumbre de brasa.
Su luz cegadora envolvió mi cuerpo.
Alivio mi alma. Sueña que es un hada.
Mientras en la distancia dos ojos me atrapan
me golpean la nuca, mi cerebro calma.
Anotado por: antonio molina medina | 07/09/10
Noche cerrada.
Hambrienta de sueños.
Preñada de ilusiones.
Comprimida, en la nebulosa
insaciablemente sustantiva
que convulsiona su corazón.
Convivencia impertérrita,
indisoluble, unida
al cordón umbilical
que le ensambla a su vida
Anotado por: Antonio molina medina | 16/09/10
Treinta millones de niños, nos dejan cada año.
Treinta millones de niños, que no necesitan vivir.
Adiós Labordeta te has ido entre ellos.
Dejándonos frases de muy buen criterio:
“¡Iros a la mierda!“ Palabras sinceras
te brotaron del alma de mente serena,
de fe y esperanza.
El hombre estercolero viviente.
Flor carnívora… todo lo devora.
Los sueños de niños que nacen y mueren.
El hombre le complace sus propias miserias.
Ensombrecen sus sentidos atrofiados por la nada.
La vida es muerte y su hedor nos adormece.
Anotado por: antonio molina medina | 20/09/10
MUJER
Cuando las hordas de la noche escudriñas en tu corazón y resoplan insistentemente tratando de disipar los placeres contenidos de su corazón, aun dolorido, pero no sumiso, sin que nadie ni nada que le oprima y menos consumiéndose sin ideas que le hagan revivir de nuevo todo lo que acontece a su alrededor es: Un corazón nuevo consistentemente humano que florece como una flor en primavera, reluciente, esponjosa, de tiernas hojas, presuroso en deshojarse de nuevo, para seguir viviendo junto al río de los deseos, sus deseos, con la persona que ama… quiere y le conforta.
Amistad, querida amiga; son palabras que fluyen con fuerza, que provocan suspiros y rabia. La verdad solo tiene un camino. El que parte, del mismo destino. Cual vías de un tren en la noche. Sin parada, ni marcha anunciada.
Anotado por: antonio molina medina | 27/10/10
MUJER
Los campos se pueblan de cebada y trigo,
generosa tierra de Castilla;
inunda el verde de tu alma el fondo.
Azuza los versos que vomitan manos,
pueblan pergaminos habidos de sueños;
ojos de aceituna enjaulan sus cuencas
brotan de tu cara, que calman mis ansias
de mirada clara, compartiendo letras,
letrillas, sonetos, cuentos y leyendas…
Las ascuas, la llama emerge de tu cuerpo.
Tu pecho se inflama en su respirar.
Mantengo el recuerdo en mi paladar
tus ojos tu boca son... para soñar.
Molina
Anotado por: antonio molina medina | 13/12/10
Granada cansada y triste se levanta esta mañana. De la Alambra brotan lágrimas del Mulhacen de su alma. A muerto Enrique Morente, la Vega queda silenciosa… sin habla… Por los caudales del alma se apago su voz de grana. Sin tiempo de asimilar la grandeza que brotaba, del fondo su corazón que palpitaba con ansia.
Hoy llora toda Granada y los pueblos de la Vega le ofrecen ‘tos’ sus caudales, las acequias, sus moreras, torrentes de agua muy clara. Su sombra recorre su Vega. La campana de la Vela repica triste, atronadamente humana. Él va bebiendo su agua…, trago a trago que de la tierra brotaba. El Albaicin le contempla como se eleva su alma que en sus alforjas llena de corazones… agua de nieves de su Granada.
molina
Anotado por: antonio molina medina | 15/12/10
Madres
Que queda de aquel cuerpo maltrecho de dar vida y más vidas para un mundo sin cielo. Su cuerpo destrozado, mutilado… acumulador de sueños, rotos con el paso del tiempo; de corazones que surcan por los mares del tiempo, sin destino, ni tino pero plenos de vida aun no consumida. Solitarios inciden en su propio destino, caluroso e inerte se acumula en su vientre enraizado y celeste.
Donde queda el oro-prenda que protegía su vida, dando su parabién al compás de su brisa y sus tristes vivencias. Lejana queda su silueta. De arrugas es su cara… de silencio compuesta quedo tu morada, verde azul, triste y sonora será su conciencia. Frío inerte. Puntuosa y sabia. Cual murmullo soluble cobijaba su sombra, donde nos protegías del vendaval y las brozas. Como ascuas encendidas al calor de sus llamas aun calientan tus cenizas. Donde aun brota el beso que con mimo nos dabas… mujer… hembra… madre… hermana
Anotado por: antonio molina medina | 29/01/11
¡Que calor brotó en su noche!
¡Que dolor sintió mi alma!
Mi corazón zozobraba
ante todo el poderío
que su sombra nos regaba.
¡Como se mecían los mimbres!
¡Que cerquita estaba el agua!
Y yo solo, y voluptuoso
Con ansia, solo miraba… la minaba.
Federico le da vida.
¡No abrazaba su cuerpo la sala!
Suspiros… solo suspiros,
brotaban desde su casa.
Era Frasquita-Bernarda la
que corría por la estancia.
Sus hijas la acompañaban,
con el calor de la noche
noche nochera del alma.
Mientras el Romano habla.
Sueños de agua y fuego
se convierten entre lágrimas,
que desbordaban sus ansias.
La Luna nos alumbraba.
Y yo miraba su cara
junto al yunque de la fragua,
donde brotaban sonidos
huíos de un corazón,
envuelto en lino y estraza.
molina
Anotado por: antonio molina medina | 08/02/11
Mujer.
Y nacerá de ti… de tu cuerpo:
Esporas de vida, sueños ensortijados,
láminas sediciosas que atropellen
todo lo que a su paso encuentres.
Amorosa poesía…
de sueños acaudalada
que fecunda mi alma y
mi corazón estalla.
Tú fuerza. Mi fuerza,
engrandece la estepa.
Lagrimas de cebolla
suavizan corazón que truena.
Acógelo entre tus manos.
Míralo con tus ojos de hada pizpireta.
Sueños de alta montaña
se generan en mi alma;
brotan como un suspiro
del fondo del corazón,
con fuerza me seduce.
Al Águila me sujeto
para volar y volar…
Suspiros… solo suspiros.
Por vivir lo no vivido,
me brotan del corazón…
MUJER.
molina
Anotado por: antonio molina medina | 17/02/11
Serán…
Son solo cuchillos.
Sin filo.
Sin tino.
Solo cuchillos,
cuya tenaza
les quema.
El sudor les puede.
Hay vivos que hieden.
SE MUJER
SUEÑA
LUCHA
AMA
LLORA
SIÉNTETE VIVA
EMERGE
QUE TU CORAZÓN NO DUERMA
MUJER
molina
Anotado por: antonio molina medina | 15/03/11
Cada uno
es
cada uno
Cada dos
son
cada dos.
Dos son
cosa
de
uno
y los dos
son
solo
uno.
Por la
gloria
de los dos.
molina
Te he comprado, comprado
un cuarterón de tabaco
picadura para que líes
tus cigarros,
con los dedos de tus manos...
menuditos... menuditos,
como piedras de alabastro.
molina
Anotado por: antonio molina medina | 26/03/11
ADRIANA
COSMOS. Espacio. Palíndromo de Ariana.
Pletórico espacio brillante.
Envuelta en finos hilos se desgajó
de la luz de esa estrella.
Convincente sonrisa platera
titilan sus alas de hechura artesana,
ríe muy despacio el conjuro
de esta vida milagrera. Esta perla,
rosa, de cuerpo tangible, que ella
desde el Cosmos toca, estrecha, arropa,
atrae como al hierro la estela del imán.
Antonio Molina, Daniela Bartolomé
Anotado por: antonio molina medina | 07/04/11
Cuanto amor acumulado
Cuantos suspiros guardados
Como guardan las hormigas
Ese suculento grano
Que recogen en verano.
molina
Anotado por: antonio molina medina | 19/04/11
Nueve días y una noche encantada.
Compartiendo el pan y los peces. Copulando palabras y versos. Letras frenéticas, nerviosas, inseguras, por el temple del corazón que las mira.
Se dilatan frenéticos, corazones, labios que se enjugan en saliva de vida. Ojos lucerados. Luceros del alba. Suntuosos placeres que el paladar nos manda. La noche nos envuelve, nos atrapa y nos mece envuelto en luciérnagas. La luna nos miraba, sonriente se oculta junto a las estrellas se sonrojan al vernos con su luz destellante. Es el milagro de la primavera que se cuela en nuestras casas, que brota en silencio entre pechos de agua de fuente encantada. Los surcos de sangre se deslizan en silencio por todo su cuerpo, brotan los recuerdos, apacibles sin miedos.
El camino está limpio, la vereda es ancha, las zarzas y el barro se mezclas con la savia que envuelve la piedra que el padre domaba. La casa de mi padre se sonríe, nos cobija y canta. Luz a raudales los sueños filtraba por las aberturas de madera antaña. El vino y el agua se poetizaban. El pan, la cebolla su olor nos atrapaba. Era el milagro que nadie entendía. Él solo soñaba.
molina
Anotado por: antonio molina medina | 12/06/11
Nueve días y una noche encantada.
Compartiendo el pan y los peces. Copulando palabras y versos. Letras frenéticas, nerviosas, inseguras, por el temple del corazón que las mira.
Se dilatan frenéticos, corazones, labios que se enjugan en saliva de vida. Ojos lucerados. Luceros del alba. Suntuosos placeres que el paladar nos manda. La noche nos envuelve, nos atrapa y nos mece envuelto en luciérnagas. La luna nos miraba, sonriente se oculta junto a las estrellas se sonrojan al vernos con su luz destellante. Es el milagro de la primavera que se cuela en nuestras casas, que brota en silencio entre pechos de agua de fuente encantada. Los surcos de sangre se deslizan en silencio por todo su cuerpo, brotan los recuerdos, apacibles sin miedos.
El camino está limpio, la vereda es ancha, las zarzas y el barro se mezclas con la savia que envuelve la piedra que el padre domaba. La casa de mi padre se sonríe, nos cobija y canta. Luz a raudales los sueños filtraba por las aberturas de madera antaña. El vino y el agua se poetizaban. El pan, la cebolla su olor nos atrapaba. Era el milagro que nadie entendía. Él solo soñaba.
molina
Anotado por: antonio molina medina | 12/06/11
Pues parece que terminaste contento despues de conocerla, no? A ver si nos la puedes presentar algun dia a los demas.
Anotado por: Descargar | 20/06/11
Negro, blanco
Rojo, negro
El caballo galopando
Se camufla entre las zarzas
Coagula la sangre
Su cuerpo percibe
Ladridos de fieras
Conjunción de necios
La Luna los ciega.
molina
Anotado por: antonio molina medina | 01/08/11
Me desperté en su almohada
Contemplando sus ojos verdes
Percibiendo su mirada
Lustroso era su sueño
Que al despertar con su aurora
Me envolvió su hálito tierno
El ángel del amor me salpico en la cara
Y de sueños concentrados
Le retorcían su alma
Quererla solo quererla
Por los confines del viento
Sus labios me susurraban
Palabras anheladas
Que mi corazón sediento
De su amor que veneraba.
molina
Anotado por: antonio molina medina | 11/08/11
Orduña
Tus piedras tiran.
Tiran sus gentes y tu hermosura.
Fluyen de tus calles y tus callejas
vientos de cielo, vientos de tierra.
Tus monumentos y tu soltura
mecen los sueños del caminante.
Perderse en ella es la locura
del que a ti se acerca a escudriñarte.
Buscando sueños y sus vivencias.
Campos repletos de vida propia
donde deambulan los labradores,
buscando en ellos supervivencia
para el duro invierno que esperan.
Pero el buen Dios a ellos no deja.
Anotado por: antonio molina medina | 01/09/11
Los ojos se desvían de sus ojos….
Algo ingrato le puede por dentro.
Ser libre tiene su precio en una sociedad incapaz de servirle
en su necesidad común de hacernos sentir la vida,
cohabitar con los elementos.
Luz dorada. Llama divina. Deja que el humo suba a las estrellas.
Acurrucado en una de ellas calentando su cuerpo
entre sueños y quimeras, plácidamente espera sin prisas,
sin miedos, pero con ansias de vivir la vida
que es lo que merece compartir con otros sueños,
en comunión con ella. Nadie me dijo si quería nacer y menos
me preocupo de morir, será cuando se apague la luz de mi estrella.
Porque la vida quedará patente en los poemas.
molina
Anotado por: antonio molina medina | 20/09/11
SINOVAS
Las campanas de Sinovas
cantan gotas de alegría.
Su cofre, llenito de almas
y aderezado entre cepas.
Entre artesón y zafiros,
de sus puertas nace vida.
Puertas de adobe y de mimbre
sueños que llaman a alegría.
En sus torres silba el viento
sofocante, la calima destello
glorificando sus vidas.
Entre cristales aparecen
Retazos de sus vidas, retazos
de tierras de Castilla.
molina
Anotado por: antoniomolina medina | 05/10/11
Camino abstraído por la gran ciudad
Un paso de cebra le indica a pasar
Sigue su camino…
Un frenazo brusco le obliga a
volver la cabeza
Cuerpo y callado inmóvil se quedan
Sortean los vehículos
Ya nada respetan
-Tenga más cuidado le apremia
al conductor que…,
frenando el vehículo
le increpa con furia
-si me bajo le rompo la cabeza…
Su mente se revuelve y mira el pasado
Donde sus mayores le enseñaron
a andar. Compartir el pan.
A respetar a los ancianos.
Participar con sus palabras
Historias de cuentos de hadas.
Una lagrima incita a mi alma.
Anotado por: antonio molina medina | 11/10/11
Mira el espejo y se sonríe
Le guiña un ojo colocando
Su dedo cruzando sus labios…,
Silencio, le susurra. Vuelvo, un momento
Girando su cuerpo su silueta
Se queda de cristal
Principio y final del trayecto
Comienza su calvario
Caminar con el tiempo
Desprovisto de figura
El vuelo es lento.
Su sombra es más ligera
No anduvo dos metros
El cristal del lavabo
Reclama su presencia.
Se miran frente a frente
No sonríe él implora
Se funden en un abrazo
Solo él se refleja
En el espejo.
molina
Anotado por: antonio molina medina | 29/10/11
Acuciado por el viento, la pieza de tela que envuelve el mástil impulsa frenéticamente al pequeño velero. El timón que sus manos sujetan, es rumbo certero. Pliega su figura esquivando las olas del tiempo, que barren su mente. Deshecha sus miedos sin ira y cordura, las aguas se pliegan, barren su propia cubierta.
Sumido en sus pensamientos, marcando el rumbo de su vida, sin que nadie transija en su esfera.
Cansado, agotado del esfuerzo, pliega sus velas en un remanso del lago. La oscuridad ilumina su noche. Reposando su cuerpo entre un profundo sueño del mañana, que pletórico de luz le alumbraba, vibrando su sonrisa con la brisa que le dio su calma. Después de una vida de angustia encestada, la calma se adueña de su humilde cabaña.
molina
Anotado por: antonio molina medina | 08/11/11
Y me rebelo
Me estaba quemando todo esto.
Quiero escapar de mi destino
pero los ladridos que el mundo
me provoca, son solo
bostezos irrisorios y soeces.
Solo desprenden en mi curiosidad,
quizás sean los acertijos que
no supe despejar cuando era un niño y
mi madre me acunaba en una cuna
de ramas de OLIVO.
molina
Anotado por: antonio molina medina | 12/11/11
Poema que alegra el corazón de mi infancia.
Entre troncos de árboles pase mi infancia.
En mi pubertad pisaba las hojas de
troncos fornidos que me alimentaban.
La tierra engullía como una espiral,
recorría las fuentes como algo casual.
Un chaparro viejo le arranca el corcho y
dejan desnudo su generoso tronco.
Las hojas, las hojas caducas,
desprende sus ramas,
pero el viejo tronco no cede
ni ceja en su empeña.
Año tras año él sigue aguerrido a,
su nuevo habita.
molina
Anotado por: antonio molina medina | 09/12/11
NAVIDAD
Abro la ventana y una rosa me saluda a trepado a mi morada con desparpajo y premura, me ofrece ‘tos’ sus olores y la brisa de su cara me pone en condición que le dé un beso en sus hojas…, yo risueño y con orgullo deposito entre sus pétalos el elixir que me atrapa y la quiero con locura con amor puro y sincero. Por las laderas del monte llegando presto a su cresta mi caballo sopla al viento cuando se encuentra con ella. Son dos almas al rebujo que se mecen y se aprecian… La campana de la vega tañe sonidos de gloria. Es el amor de los dioses que sus corazones marcan el tic, tac de buena nueva.
Molina
Anotado por: antonio molina medina | 25/12/11
La hoguera impasible se extingue
Y entre el humo que se eleva
mezclador de sueños, lágrimas que no cejan
de amores que se van y vienen entre rejas
Ya no suplica su alma
Ya no más lagrimas cuerdas
Los sentidos se alimentan de ese
mundo que paso entre tinieblas.
Cuando llegue el olvido
Y su vida sea tierra, se perderán
recuerdos detrás de la trastienda.
El llanto y los suspiros
Dejaran de azuzar a inagotable corazón
Solo queda sobrevivir en su dolor.
molina
Anotado por: antonio molina medina | 07/01/12
Esta mañana huele a jazmín y albahaca, sensación ineludible de que el alma está en calma..., del corazón no digo nada solo late con sus 58 pulsaciones sin prisas ni nada que le altere sabiendo que alguien sonríe a su lada aunque la distancia sea trasparente pero cercana y sincera. Con las cosas del corazón mejor no jugar, son tan extrañas, que solo lo entienden los que sienten en sus venas la sangre alterada y jugosa, cual manantial que se beben en baso de barro; que broto de las entrañas de la tierra, compartiendo los sudores y la escarcha.
molina
Anotado por: antonio molina medina | 14/01/12
Tengo sed en la garganta
Llegada de tierras lejanas,
de tierras del llano y de la montaña,
de campos frondosos,
fuentes de agua clara
llenas de familias
rotas, desplazadas,
daños colaterales,
así le llamaban
los que nos vendían
yo no se que patrias.
En esta otra tierra
llena de esperanza
formaron familias,
construyeron casas,
echaron raíces
en ésta tierra clara
donde nuestros hijos
briosos jugaban;
que brotaron de ella
cual tallos fecundos
para repoblarla.
Anotado por: antonio molina medina | 27/01/12
LAS REJAS
Quítale las correas que oprimen su cuerpo.
Quítale las mentiras que envuelven su alma.
Quítale las hormigas que pululan su piel,
y el lardo de sus arterias que no dejan fluir
los amores tardíos.
Que su corazón zozobre y se hunda en su mar.
Que las olas le arrastren junto su tempestad.
Que los cielos diluvien agua para sus ojos,
para que no falte el salitre en sus lágrimas,
ni la flor de la vida que se adueñó de ella,
rompiendo con sus lágrimas su propia soledad.
molina
Anotado por: antonio y daniela | 10/02/12
HAYAS
Gozar pude hacer un día con añoranza
tras la ventana, el verde de tus valles
mirando tú figura erguida y estable.
Mi corazón siente lozano con templanza.
Los días pasan seguros y sosegado,
debajo de esas hayas que florecen,
flores silvestres, amapolas que nos ofrecen
esa fragancia pura del rocío generado.
Noches frías que asentados en tu majada:
como los jabalíes escarbando entre tus hayas,
junto a manantial de agua pura y perfumada.
En el monte Gorbea y su ladera perenne.
Hayas eternas, que con mimo se explayan.
Hermoseando valles donde emergen.
Antonio
Anotado por: antonio molina medina | 17/02/12
Encontré en la basura de mi mente una nota escrita por sus manos, la leí con interés y vehemencia que me hizo recordar mi propia existencia. Todo era cierto. Estaba la nota en mi propia basura y sin reciclar ni desechada.
Guarde la nota en mi bolsillo y la estuve leyendo noche y día sin descanso. Era mi propia libertad que me exigía.
Me abalance con fiereza a seguir escarbando entre sus letras, líneas correctas, folios papiromados me saciaban su existencia.
Compré una papelera y desde entonces la evalúo de todo tipo de intropelías. Me lanzan basuras, animales… lo mismo un león que una pantera, un elefante un gato una serpiente… la vacío en mis manos complacido, con una sonrisa que me sonroja. Ella me recuerda mis olvidos, la limpio cada día no dejan de caer objetos en ella. Los consejos que rebotan en mis manos no les sirven ni a las mentes forasteras. Ya rehecho y mal parado recurro una vez más a las estrellas, en memoria de la lluvia que me llenó un día de agua milagrosa rebrotando en mí una nueva primavera.
Molina
Anotado por: antonio molina medina | 19/03/12
Algunas personas creemos en la creación, sentimos la necesidad de vivir intensamente nuestros proyectos artístico, literarios…. Nadie ni nada nos detendrá en nuestro intento de decid al mundo que nada es perfecto, pero lo que importa es seguir creando y creando…, para sentirse libres de tanto amargor que los seres humanos nos deleitan con tanta miseria que brota de su adentro, capaz de desilusionar a cualquier mortal. Pero a nosotros nadie nos detendrá. Solo la señora vestida de negro con su afilada guadaña será capaz de hacernos desistir, pero ya será tarde. Lo hecho quedara para mentes lucidas, que crean en la libertad.
Antonio Molina
Anotado por: antonio molina medina | 11/04/12
Algunas personas creemos en la creación, sentimos la necesidad de vivir intensamente nuestros proyectos artístico, literarios…. Nadie ni nada nos detendrá en nuestro intento de decid al mundo que nada es perfecto, pero lo que importa es seguir creando y creando…, para sentirse libres de tanto amargor que los seres humanos nos deleitan con tanta miseria que brota de su adentro, capaz de desilusionar a cualquier mortal. Pero a nosotros nadie nos detendrá. Solo la señora vestida de negro con su afilada guadaña será capaz de hacernos desistir, pero ya será tarde. Lo hecho quedara para mentes lucidas, que crean en la libertad.
Antonio Molina
Anotado por: antonio molina medina | 11/04/12
LIBERTAD
Una cascada de fuego le salpicaba la cara. Crujían las llamas, coloreando la estancia. Como un soplido. Como un suspiro. Sus partículas le atrapan, le trasportan en bocanadas llenándose de hojarascas. El humo le envuelve; envoltorio de sala, mientras los niños contempla… El payaso les acompaña, se sonríe… ríe… llora… canta, convirtiendo su risa en puras carcajadas. Atraviesan los bramidos el cielo. Bella estampa. Mar y cielo. Tierra y fragua. Almas unidas. Señal de esperanza.
El caballo vuela, libre en la mañana. Cuerpos que se funden. Manos que se atrapan. En sus soledades brota la esperanza, el fuego domina la tierra soñada, de libertas y vida, el amor… la calma.
De sueños fraguados en la vieja fragua, forjadora se quimeras, se apropia de su alma, con la que transita. Con martillo y yunque. De ascuas, llama renovada, Atronar de Duendes, Gnomos, Hadas… Sueños de mujer. Querubín entre ascuas.
Molina
Anotado por: antonio molina medina | 16/04/12



